¿PUBLICIDAD?…, ¿COMUNICACIÓN?….

¿Ya no somos publicitarios?… ¿Nos tenemos, ahora, que llamar comunicadores?… Hay quién entiende que el término publicitario se ha quedado estrecho, y que es mejor usar el de comunicador, aunque sea comunicador comercial. La cuestión nos ha saltado en estos últimos meses al informar sobre nuestra Academia de la Publicidad. ¿No habría que llamarla de otra manera?… Las palabras tienen vida, y algunas, a veces, también se mueren; pero no hay que matarlas, hay que dejarlas que se “retiren” solas, como los elefantes muy viejos.

Quizá algunos recordéis cuando en nuestro país nació la palabra marketing, (en los sesenta, como el Estatuto) que por un lado se quiso traducir -con poca fortuna- por mercadotecnia y que, por otro lado, invadió muchísimos territorios. Un gran número de agencias españolas pasaron a llamarse “agencias de publicidad y marketing”, y lo mismo les pasó a muchos departamentos comerciales y de ventas. (Ni agencias de “servicios plenos”, ni de publicidad “general”, ni de “exclusivas”…, había que llamarlas agencias de “publicidad y marketing”.

ADECEC, es el acrónimo de la Asociación de Empresas Consultoras en Relaciones Públicas y Comunicación en nuestro país y, como puede comprobarse, en él no aparecen ya las siglas de las Relaciones Públicas pero sí las iniciales de “Consultoría” y de “Comunicación”. ¿Están los gabinetes de RR PP cambiando su denominación?

Volviendo a nuestro término, Publicidad, ¿se está agotando el significado de esta palabra, Publicidad, para explicar nuestra actividad actual? (En nuestro idioma se entiende, que del inglés y del francés, y de los demás idiomas, discutan otros). Recientemente, he leído a un ejecutivo importante de Starcom MediaVest Group, para América Latina, que decía, sobre ellos mismos: “dejamos de ser planificadores de medios para convertirnos en expertos de comunicación”. No se les puede negar. Y OMD, verdadera agencia de medios, ha conseguido, por segundo año consecutivo, el Premio Eficacia 2008. Premios a la Eficacia, “en Comunicación Comercial”, como ellos mismos añaden en su denominación. ¿Volveremos a ver a las Agencias de Medios cambiar otra vez su nombre para llamarse “Agencias de Comunicación”? Porque pasar a llamarse agencias de publicidad no parece lo más oportuno.

En fin, Publicidad ó Comunicación. (¿Cuál es mejor?. ¿Hay que cambiar?¿Y de la “propaganda” que se decía antes, qué se hizo…?)

Este podría ser un tema sobre el que podemos comentar los socios de la Academia de la Publicidad en este espacio del Foro, a nosotros reservado en nuestra Web. “Si así os parece”.

Julian Bravo Navalpotro
Presidente en funciones de
LA ACADEMIA DE LA PUBLICIDAD

6 comentarios para “¿PUBLICIDAD?…, ¿COMUNICACIÓN?….”

  1. Sergio Rodríguez dice:

    Amigo Julián:

    Y entre publicitario y publicista, ¿con cuál nos quedamos? Es un debate éste que nunca entendí ni compartí. ¿Qué tiene de peyorativo éste último? Pero bueno, eso otro tema.

    En este país “de pandereta” como dice Pérez Reverte, nos encanta ponernos títulos y cargos. Es lo primero que se mira cuando nos dan una tarjeta de visita: ¡A ver cuánto manda/pincha este! Los tiempos han cambiado. Efectivamente. Y para bien. Atrás dejamos de ser los de “la propaganda” o los “rotulistas” para ser los que hoy somos: publicitarios. Ya definimos en su momento lo que era técnicamente la propaganda y por lo tanto se alejaba de los que es nuestro día a día.

    ¿Y comunicadores? Todo publicitario es comunicador pero, ¿y al revés? Un portavoz del Gobierno es comunicador. También el anunciante. ¿Qué hay que añadirle la variable “comercial”? Mal asunto empezar a tener que buscar coletillas para justificar un término que debería de delimitarse por sí mismo. Por otro lado, ¿quién demanda esa necesidad de cambiar/reajustar nuestra nomenclatura? ¿Nos estamos adelantando quizás a algo? Si cuando yo digo que soy publicitario, todo el mundo me entiende, ¿por qué tener que volver a explicar mi trabajo?

    Yo me considero publicitario o publicista, ¿y comunicador? Pues también, pero me parece un concepto algo genérico para mi día a día. Un concepto del que también creo que pueden apropiarse otros estamentos de la COMUNICACIÓN.

  2. Julián Bravo dice:

    Hola Sergio.
    En tu comentario sacas una otra alternativa de denominación: publicitario vs. publicista. A mi me gusta más lo de publicitario, y me parece más adecuada. Lo de publicista parece que lo usan más en Latinoamérica, y quizá les valga. A mi no me vale. Y, si se me permite, pediría a todos que aquí se siga utilizando siempre publicitario. (No me veo tampoco hablando un día, tal como van las cosas, de publicista para las chicas y publicisto para los chicos)
    Y volviendo al tema de comunicador y comunicación, tengo que añadir a lo ya dicho, que estos términos me parecen más amplios y más confusos que los de publicitario y publicidad. Vías y medios de comunicación son las carreteras, y los trenes y las vías férreas, y los medios, y las que llaman autopistas de la información. Cualquiera puede ser comunicador de cualquier cosa (y todos lo somos); pero no todo el mundo -por el momento- es publicitario. Este es un término más ajustado y preciso, más definidor. Es una profesión que se puede poner en el carnet de identidad.
    A ver si algún otro colega nos manda sus comentarios.
    Julián

  3. Sara Azcárate dice:

    Hola Julián y Sergio:

    Creo que el lenguaje, tal como lo heredamos de la Ilustración, ya no es del todo f/viable, pues, como dijeran Montaigne, L. Carroll o últimamente Nélida Piñón, cambiar las palabras es el primer paso para cambiar la realidad. En esta época posmoderna, donde uno de sus rasgos es la seducción, palabra clave de la publicidad, creando marcas-mundo, opino, siempre momentáneamente, que el término, ha de continuar siendo Publicidad a la espera de cambios radicales. Y los profesionales, llamarse publicitarios y publicitarias. Aclaro, si se me permite, que publicista es el término con en el que en el diecinueve se denominaba a los periodistas. Sólo por eso, me parece inadecuado.

    Finalmente, deseaba llamar vuestra atención sobre los contenidos de la titulación publicitaria. Creo que lo único inamovible es el incesante cambio. En las facultades formamos futuros profesionales, que dentro de cuatro años van a ver el paisaje de la publicidad, comunicación y RRPP profundamente disparado. ¿Qué quiero decir? Que desde el momento en que en los 90 Coca-Cola encarga sus spots a realizadores desvinculados de las agencias, todo apunta a que la supervivencia del “savoir faire” publicitario ha de abrirse a todos los sorportes y formatos que van apareciendo. Si a través de la red se pueden crear comunidades virtuales, bajo marcas, que acaban siendo una especie de tutoras del consumidor/a, nuestra profesión y, concretamente, la enseñanza de la publicidad creativa, ha de ser análoga a lo que está siendo ya en la realidad del mercado: un “transarte”. Algunos ejemplos. Dominando los 30 ´´ de un spot se pueden hacer series de TV patrocinadas. En el auge de las exposiciones culturales esponsorizadas, tendremos que transformar en espectáculo la cultura. Cuando la olvidada práctica de los “hombres anuncios” vuelve en forma de personas dispuestas a tatuarse el logotipo en el cuerpo, no cabe duda de que el paisaje “publicitario” cambia a toda velocidad. Sobre cúales serían los contenidos o ejes metodológicos imprescindibles para poder desarrollar la creatividad en ámbitos tan dispares, contando con soportes y formatos ayer insospechados, me propongo ir aportando mis intuiciones a la Academia, en forma de sucesivas colaboraciones.

    Por lo pronto, adelante con “publicidad” siempre que abarque mucho más y estemos abiertos hacia la prospectiva que, como la anarquía, consiste en opinar y legitimar, momento a momento. O sea, la única forma de no caer en dogmatismos que ya comienzan a ser impracticables en el mundo real.

    Con este estenso comentario, cosas de ser básicamente copy, me sumo muy a gusto a vuestras disquisiciones.

    Un abrazo.

  4. MIGUEL dice:

    ESTIMADO D.JULIÁN:
    SÉ QUE EL TEMA ES ENCONTRAR UN DENOMINADOR A ESTA ACTIVIDAD COMERCIALIZANTE Y A LA VEZ INFORMATIVA DE CUALQUIER PRODUCTO YA SEA NUEVO,PASADO O FUTURO.
    PERO CREO QUE NO ES TAN IMPORTANTE EL “SOY” COMO EL “COMO SOY”.
    DICHO DE OTRO MODO,ANUNCIO,MARKETING,PUBLICIDAD,ETC…,SI ES “BASURA” SEGUIRÁ SIENDO ESO “BASURA” AUNQUE CAMBIE EL DENOMINADOR POR EL DE “TRUSH”,”DESPERDICIO”,O EL QUE ENCUENTRE MAS ACORDE A ESTOS TIEMPOS.
    QUE LA “PUBLICIDAD” NO PUEDE SER DEL TODO HONESTA CRO QUE A NADIE SE LE DEBERÍA ESCAPAR.
    LO QUE EN GENERAL SE HACE HOY EN DIA ME PARECE “DEMENCIAL” Y CON EL “TODO VALE” POR LA FALTA DE BUENA IMAGINACIÓN.
    ME QUEDO CON EL ANUNCIO DE LA GUIA AGRICOLA PHILIPS 1964 DE CARMEN SEVILLA BOTIJO EN MANO Y EL MENSAJE “LA GRACIA DE CARMEN SEVILLA LLEGA A TODOS LOS RINCONES DEL MUNDO CON LOS MODERNOS TOCADISCOS TOTALMENTE TRANSISTORIZADOS”.
    UN SALUDO D.JULIÁN.

  5. Julián Bravo dice:

    Hola Miguel. Bienvenido a este nuestro territorio.
    Hace bastante tiempo que no pasaba por el blog y no había visto tu comentario. Dos puntos encuentro en él: el primero es la añoranza de aquellos “buenos viejos tiempos” del botijo y Carmen Sevilla cantando, en referencia a toda la gama de aparatos Philips, aquello de “Familia Philips…, familia feliz”. “Familia Philips…, familia feliz”. Esos tiempos ya se fueron. Todo ha cambiado: el botijo, la gama Philips, Carmen Sevilla, la publicidad… Todo. Ahora el cambio es constante, y no parece que vaya a detenerse. Hasta el pensamiento parece que tiene que ser mutante. Mejor sería irse acostumbrando a los tiempos nuevos. Aunque nos cueste.
    El otro tema es más peliagudo y delicado. La publicidad siempre “vende” los productos, y tiene que presentar la cara buena. Y por otra parte el ciudadano, el consumidor, sabe que le están “vendiendo” lo que le anuncian. Aquí hay juego limpio, honestidad. Y por lo general los anuncios son siempre honestos. Pero ahora tanta es la competencia que se agotan los argumentos, y llevamos una racha en la que algunas compañías anunciantes, y sus campañas publicitarias, parecen apuntarse a tendencias o movimientos “honrados” (tipo ecología, no contaminación, medio ambiente, ingredientes naturales, sostenibilidad, etc.) y quizá van un poco más lejos de lo que debieran. Son honrados, pero un poco engañosos (”misleading” que dicen los ingleses), inducen al error. Lo dicen publicamente los anuncios, pero no el Presidente de la Compñía. Yo creo que se equivocan, porque el consumidor no se lo traga. Está ya cansado de ver anuncios y sabe de los anunciantes mucho más de lo que estos se creen. Y en los anuncios no espera argumentos nuevos sino que le interesen y le traten con respeto. Así que -por si acaso- yo resistiría la tentación de apuntarme a esas buenas prácticas. Puede ser contraproducente querer subirse a esos caballos. El verdaderamente honrado no lo va diciendo, como todos sabemos.
    Muchas gracias por el comentario.
    Julián

  6. Eva García dice:

    Publicista, publicitario, comunicador, mercadeista, marketiniano….
    en realidad somos nosotros, nuestra profesión la que no se pone de acuerdo.

    Qué es la Publicidad: El Arte de Embellecer para Provocar.

    Ahí os dejo mi pensamiento y cada cual que dignifique nuestra profesión como mejor sepa.

    un abrazo a la Academia.

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